Como nos dice la historia
Que la Santa Biblia entabla
El Señor hizo dos tablas
Para llegar a la Gloria.
Hasta hoy en la memoria
Las tablas son el sustento
De los cristianos, y asiento
Que de la fe son origen
Pues hace siglos nos rigen
Los mismos diez mandamientos.
Sin embargo, me conmueve…
Temiendo a la excomunión,
Mostrar más de una objeción
Contra el mandamiento nueve.
Porque el mundo ahora se mueve
En un sentido contrario,
Pues cuando el Dios mandatario
Mostró su Ley de verdad…
Volvió la fidelidad
En el más crudo calvario.
Dios nos dice de antemano
Pa’ en tentación no caer
“No desearás la mujer
De tu prójimo o tu hermano”.
Antes el mundo era sano
Y no era común ver que
La mujer mostrara de
Su cuerpo lo mas sensual…
Pero la mujer actual
Me hace dudar de mi fe.
No es que uno ande buscando
La ocasión para engañar,
Pero es muy fácil desviar
El ojo si la están dando.
En eso estaba pensando…
¿Qué habrá si un inoportuno
Flechazo, sin rumbo alguno,
A lo loco ha de caer
Haciendo que la mujer
Del otro se fije en uno?
O en el peor de los casos
¿Qué sucede ante el acoso
De un prójimo cariñoso
Que quiera abrirme los brazos?
¿Seré pecador acaso
Ante aquellas situaciones?
Sólo sé que en ocasiones
El buen vivir es deseado,
Pero a veces el pecado
Nos da más satisfacciones.
Pa’ que la fe no se quiebre
Ante alguna tentación
Yo sugiero discreción
Pa’ cuando salte la liebre.
Poder controlar la fiebre
A veces cuesta sudor,
Y olvidando algún pudor
Ante todos testifico
Que ante un pecado tan rico
¡¡¡Me declaro pecador!!!

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