Van pasando los minutos
que se van llevando el día
y mi corazón ansía
poder quitarse este luto.
Mi pena aún no permuto
por una falsa alegría,
mi corazón aún porfía
tratando de controlarlo,
pero no puedo evitarlo...
más te extraño, vida mía.
Lento se hace el día... largo,
y a estar sin tí me sentencio,
me sumerjo en el silencio
que es cada vez mas amargo.
Aún tu hermosura cargo
en mi corazón que estalla
vencido en esta batalla
de luchar contra el recuerdo,
más con eso no concuerdo
pues no quiero que se vaya.
Mi sueño no se concilia
desde que te has alejado,
y a solas te he imaginado
en infinitas vigilias.
Tu recuerdo no se exilia
de mi cuerpo y de mi mente,
más ahora en el presente
lo amargo de este proceso
con el dulzor de tus besos
contrasta severamente.
El día sigue su curso
y parece que no avanza,
tu recuerdo se avalanza
agotando mis recursos.
Los trozos de mii alma zurzo
con agujas de paciencia,
pero es tanta la inclemencia
que me está dando tu olvido
que sufro despavorido
añorando tu presencia.
Sin embargo, mi tesoro...
deseo que seas feliz,
y que ni un negro matiz
te manche... eso a Dios le imploro.
Que los pàjaros a coro
al alba hoy te despierten,
y mientras mis ojos vierten
lágrimas de amor perdido
mis malos ratos vividos
por tí en buenos se convierten.

No hay comentarios:
Publicar un comentario